Expediciones Auxiliadoras al Alto Perú
El Alto Perú , objetivo del Ejército del Norte enviado desde Buenos Aires Durante la Guerra de Independencia Hispanoamericana , entre 1810 y 1817 las Provincias Unidas del Río de la Plata enviaron cuatro ejércitos ( Ejército del Norte ) al territorio jurisdiccional de la Real Audiencia de Charcas ( Alto Perú y regiones orientales de la actual Bolivia ) con el objeto de desalojar a los realistas fieles al Consejo de Regencia de España e Indias y al rey Fernando VII de España . Se intentó también apoyar las insurrecciones y la guerra de Republiquetas e impedir el avance realista hacia el noroeste del actual territorio de la República Argentina . A partir de 1817 la ofensiva se trasladó al Ejército de los Andes , comandado por José de San Martín , quien concibió la idea de llegar por mar hasta Lima, el principal bastión realista, tras liberar Chile . Primera campaña auxiliadora al Alto Perú Lo que sería luego el Ejército del Norte tuvo su origen en las tropas reunidas por el vocal morenista Juan José Castelli por orden dada por la Primera Junta el 14 de junio de 1810, para combatir al antiguo virrey Santiago de Liniers , que encabezaba un movimiento contrarrevolucionario en la provincia de Córdoba. La orden de la Junta respondía al cumplimiento del acta de formación de la misma el 25 de mayo, que la obligaba a enviar una expedición a las provincias. En los últimos días de julio de 1810, se supo en Córdoba que el virrey del Perú Abascal había desconocido a la Junta de Buenos Aires y, a pedido del presidente de la Real Audiencia de Charcas ( Vicente Nieto ) y del intendente de Potosí ( Francisco de Paula Sanz ), anexado provisoriamente las intendencias del Alto Perú al Virreinato del Perú . Nieto tomó conocimiento de la instalación de la Primera Junta el día 20 de junio, tomando inmediatamente la medida de desarmar a la unidad del Regimiento de Patricios de Buenos Aires que había llevado a Chuquisaca el año anterior. Abascal nombró al presidente de la Real Audiencia del Cuzco , José Manuel de Goyeneche , General en Jefe del Ejército Expedicionario del Alto Perú y ordenó a los intendentes de Arequipa y Puno ( Juan Ramírez ) que se pusieran a sus órdenes con sus tropas. La ejecución de Liniers La Junta comenzó una colecta en Buenos Aires para pertrechar a la expedición y se reunió un ejército de 1.150 hombres, que partió de la capital del ex virreinato el 6 de julio de 1810 al mando del coronel Francisco Ortiz de Ocampo , secundado por el teniente coronel Antonio González Balcarce , al que se dio una formación apresurada en dos meses. Una vez instruido, tomó la ruta de Córdoba para hacer frente a Liniers. A semejanza de los ejércitos de la Revolución Francesa , ambos iban acompañados por el representante de la junta (mando político), Hipólito Vieytes y por el auditor Feliciano Chiclana que se incorporó más tarde y que luego fuera nombrado gobernador intendente de Salta del Tucumán. El mando militar estaba sujeto al político y éste a la Junta a través de la Secretaría de Guerra que ocupaba Mariano Moreno . Vieytes llevaba instrucciones de dejar que en cada provincia el pueblo eligiera diputados para incorporarse a la Junta. El 8 de julio Mariano Moreno ordenó que los que se opusieran a la revolución sean remitidos a Buenos Aires a medida que fueran capturados, pero el 28 de julio impartió la orden de: El 31 de julio los jefes realistas de Córdoba huyeron hacia el Alto Perú al disolverse su ejército. Capturado Liniers el 6 de agosto en las sierras de Córdoba y al otro día los otros jefes, fueron remitidos a Buenos Aires contrariando la orden de ejecución, pero el 26 de agosto en Cabeza de Tigre fueron alcanzados por la nueva conducción política del Ejército del Norte enviada por Moreno, Castelli ordenó el fusilamiento inmediato de Liniers junto con el gobernador de Córdoba del Tucumán, Juan Gutiérrez de la Concha , el teniente gobernador Victorio Rodríguez, Santiago Alejo de Allende y Joaquín Moreno, perdonándose al obispo Rodrigo de Orellana , que fue enviado preso a Luján . El morenista Domingo French , dio el tiro de gracia al militar francés. Por orden de la Junta, González Balcarce reemplazó a Ortiz de Ocampo al frente de las tropas, con Juan José Viamonte como segundo jefe y en sustitución de Vieytes, Juan José Castelli ocupó el cargo de delegado y Bernardo de Monteagudo el de auditor. French y Nicolás Rodríguez Peña integraban también el nuevo comité político. Ocupada Córdoba el 8 de agosto, fue reemplazado su cabildo y Juan Martín de Pueyrredón fue nombrado gobernador-intendente, asumiendo a mediados de ese mes, luego la marcha siguió en dirección al Alto Perú, donde el general español José de Córdoba y Rojas estaba al mando de las tropas realistas. La adhesión espontánea de varios cabildos altoperuanos nutrió la tropa de Balcarce, de Salta también recibió tropas, encabezadas por Martín Miguel de Güemes . En Santiago del Estero se formó un Batallón de Patricios Santiagueños comandados por el coronel Juan Francisco Borges . El centro y noroeste argentino quedaron liberados de gobernantes realistas, pues sucesivamente los cabildos de San Luis (13 de junio), Salta (19 de junio), Mendoza (25 de junio), San Miguel de Tucumán (26 de junio), Santiago del Estero (29 de junio), San Juan (7 de julio), La Rioja (1 de setiembre), Catamarca (4 de setiembre) y San Salvador de Jujuy (14 de setiembre) se pronunciaron a favor de la Junta de Buenos Aires y enviaron diputados. Tarija también lo había hecho el 25 de junio. La insurrección de Cochabamba El 14 de setiembre de 1810 se produjo la insurrección de Cochabamba liderada por el coronel Francisco del Rivero , quien con milicias del valle de Cliza derrocó al gobernador intendente José González Prada y adhirió a la Junta de Buenos Aires, siendo proclamado Jefe Político y Militar. Lo secundaban Manuel Esteban Arze y Melchor Guzmán Quiton . En agosto el capellán José Andrés de Salvatierra lideró un movimiento en el Fuerte de Membiray de Cordillera y el 24 de septiembre de tomó la ciudad de Santa Cruz de la Sierra , donde un Cabildo abierto depuso al subdelegado Pedro José Toledo y se formó la "Junta Provisoria", liderada por Antonio Vicente Seoane , el coronel Antonio Suárez , José Andrés de Salvatierra, Juan Manuel Lemoine y el enviado de la Primera Junta de Buenos Aires, Eustaquio Moldes . El 6 de octubre se produjo el pronunciamiento de Oruro encabezado por el subdelegado de Hacienda y Guerra Tomás Barrón , adhiriendo a la Junta de Buenos Aires y solicitando ayuda a Cochabamba. Esteban Arze con milicias de Cochabamba llegó a Oruro y luego de reforzar su tropas con milicias locales, salió el 12 de octubre con 1.500 hombres al encuentro de las tropas realistas que Juan Ramírez había enviado para sofocar la insurrección de Oruro. Estas tropas estaban al mando de Fermín Piérola , siendo 800 infantes veteranos y dos piezas de artillería. El 14 de octubre se produjo la Batalla de Aroma , que culminó con el triunfo de Arze y la persecución del ejército realista en dirección a La Paz. Piérola intentó resistir en Sicasica , pero su ingreso en el pueblo fue impedido por sus habitantes y continuó hacia Viacha en donde se hallaba Ramírez, quien repasó el río Desaguadero con sus tropas a mediados de noviembre, desalojando La Paz. Rivero despachó dos divisiones desde Cochabamba, una que entró en La Paz el 19 de noviembre al mando de Bartolomé Guzmán, en donde el intendente Domingo Tristán se plegó a la revolución y la otra que entró en Chuquisaca el 13 de noviembre al mando de Manuel de la Vea . El intendente de Potosí, Vicente Nieto, envió al mayor general Córdoba a ocupar el pueblo estratégico de Santiago de Cotagaita . Primeras acciones en el Alto Perú En esas condiciones insurreccionales en que se hallaba el Alto Perú, Balcarce inició la marcha con 400 hombres. La primera acción armada del Ejército del Norte en el Alto Perú fue el Combate de Cotagaita , unos 400 km al norte de San Salvador de Jujuy , que tuvo lugar el 27 de octubre . La batalla fue desfavorable para Balcarce y su resultado indeciso, en parte por la superioridad numérica de los españoles, obligando a las tropas expedicionarias a regresar al sur sin ser perseguidas por los realistas. Balcarce rehizo su ejército dos días después en Tupiza . El 5 de noviembre las fuerzas realistas comenzaron la marcha hacia Tupiza, por lo que al día siguiente Balcarce desalojó ese pueblo, que fue ocupado al día siguiente por 1.200 realistas, y se situó en Nazareno, en donde recibió un refuerzo de 200 hombres provenientes de Jujuy con dos piezas de artillería. El 7 de noviembre volvieron a enfrentarse contra las mismas tropas con que se habían enfrentado antes comandadas por el general Córdoba en Suipacha, donde el ejército argentino obtuvo su primera victoria. La batalla resultó favorable para Balcarce a pesar de tener, nuevamente, la inferioridad numérica (800 realistas contra 600 patriotas, en Cotagaita 2.000 realistas contra 1.100 patriotas). A Balcarce le valió los galones de brigadier , y la confianza para avanzar hacia el río Desaguadero , límite del virreinato en la época colonial; sin embargo, las desavenencias internas llevaron a Castelli a despedir a Güemes y su gente. Tras la derrota, Córdoba huyó con los restos de su ejército a Potosí, ciudad que el 10 de noviembre se pronunció en favor de la revolución, apresando a Córdoba, Paula Sanz y Nieto cuando intentaban huir hacia el desierto de Atacama. El 13 de noviembre las tropas de Cochabamba ingresaron en Chuquisaca, en donde un cabildo abierto se pronunció en favor de la Junta de Buenos Aires. Al frente de la defensa española quedó el brigadier arequipeño José Manuel de Goyeneche , quien parlamentó con Castelli, firmando con él un armisticio por cuarenta días el 16 de mayo. El ejército se trasladó desde el campamento de La Laja, en el que se había instalado a principios de abril, hacia el nuevo campamento en Huaqui. Durante su gobierno Castelli tomó medidas drásticas que le ganaron la enemistad de gran parte de las clases acomodadas, como fusilar el 15 de diciembre en la Plaza Mayor de Potosí al mariscal Vicente Nieto, gobernador presidente de la Audiencia de Charcas, a Francisco de Paula Sanz, intendente de Potosí y al capitán de navío José de Córdoba y Rojas , cumpliendo las órdenes de Moreno en represalia por las ejecuciones de los líderes de la revolución de La Paz en 1809 , el obispo de La Paz y Goyeneche también estaban sentenciados a muerte si eran capturados. Confiscó también bienes de los españoles. Lo hacía en cumplimiento de órdenes emanadas de la Primera Junta el 12 de setiembre: En la primera victoria dejará V.E. que los soldados hagan estragos en los vencidos para infundir terror en los enemigos. El general Juan Martín de Pueyrredón fue nombrado presidente de la Audiencia de Charcas. El 21 de noviembre, un decreto de la Junta creó el Regimiento N° 7 de infantería (Regimiento de Cochabamba) con fuerzas veteranas del Alto Perú, formado por 12 compañías de 100 soldados cada una, siendo su jefe el gobernador intendente de Cochabamba, Francisco del Rivero. La derrota de Huaqui y la retirada del Alto Perú El 20 de junio de 1811 , cuando Castelli violó la tregua tratando de rodear a las tropas españolas a través del río Desaguadero (según algunas fuentes), Goyeneche ordenó atacar al Ejército del Norte (según otras fuentes violó primero la tregua), acampado en Huaqui, los 5.000 soldados patriotas y los indígenas que los reforzaban no pudieron con los 6.500 realistas y provocaron la más dura de sus derrotas. Como consecuencia de esta batalla, Goyeneche se apoderó de La Paz y de Cochabamba luego de la batalla de Amiraya (o primera batalla de Sipe Sipe) el 13 de agosto de 1811, donde fue derrotado Francisco de Rivero , luego avanzó hacia Chuquisaca. Los restos desorganizados del ejército retrocederían en precipitada retirada, refugiándose primero en Potosí , que fue abandonada por Pueyrredón llevándose los caudales, luego en Jujuy y finalmente en territorio salteño, donde recibirían el auxilio de Güemes y Balcarce sería reemplazado por Pueyrredón. El general Eustaquio Díaz Vélez con 800 soldados fue enviado por Pueyrredón para apoyar la insurrección de Cochabamba en un nuevo intento de avanzar sobre el Alto Perú, pero fueron derrotados en Nazareno el 12 de enero de 1812. Cochabamba había sido liberada por Esteban Arce el 29 de octubre de 1811, quien fue rechazado en Oruro por Socaza y logra rendir en Chayanta al jefe Astete. Goyeneche ocupa luego Cochabamba el 27 de mayo, después de que el 24 de mayo Esteban Arze fuera derrotado en la batalla de Quehuiñal o Pocona, posteriormente fue derrotado también en Mollemolle junto con Carlos Taboada y se sumó a las guerrillas de Álvarez de Arenales. Insurrección de Cochabamba En marzo de 1812 terminó oficialmente la primera campaña de la expedición, siendo reemplazado Pueyrredón por el brigadier general Manuel Belgrano el día 26. Juzgados responsables del desastre, Balcarce y Castelli fueron sometidos a sumario. El último falleció antes de dictarse la sentencia, pero Balcarce fue absuelto y se reincorporó a la lucha bajo el mando de San Martín. Segunda expedición al Alto Perú Belgrano al frente del Ejército del Norte En 1812 , con nuevo comandante, Manuel Belgrano , la Junta decidió hacer una segunda campaña auxiliadora al Alto Perú, con un objetivo claro: derrotar definitivamente a los realistas ganadores en Huaqui y por consiguiente levantar la moral de la población, decaída por el avance español. El 26 de marzo, el coronel mayor Belgrano recibió de Pueyrredón el mando en la Posta de Yatasto (Salta) e inmediatamente avanzó hacia Jujuy, donde estableció un perímetro de defensa. La tarea de Belgrano en el Norte, al igual que la anterior en el Paraguay, tuvo tanto de política como de castrense; se confiaba en él para restaurar la moral de los habitantes de la región y desarmar a los realistas entre ellos, de los que no se contaban pocos en la jerarquía eclesíastica y las clases más pudientes. Se lo prefirió por ello a otros militares quizá más experimentados y capaces, como Eustaquio Díaz Vélez o Juan Ramón Balcarce , ambos con el grado de coronel y veteranos de numerosos enfrentamientos. Entre los oficiales jóvenes contó con varias figuras que se destacarían en lo sucesivo, como José María Paz , Manuel Dorrego o Gregorio Aráoz de La Madrid . Ya en Salta, recibiría el inestimable añadido del barón de Holmberg , artillero veterano de las guerras en Europa, que se haría cargo de su escasa artillería —apenas dos cañones en un primer momento— y sobre todo de la planificación estratégica. La dotación de campaña era también reducida; sumaba unos 1.500 hombres, de los cuales dos tercios eran de caballería , y sólo poco más de 600 contaban con armas de fuego. Escaseaban asimismo las bayonetas, con lo que debieron improvisarse lanzas como armamento para la mayor parte de la tropa; aquellos de los oficiales que no podían aportar un sable propio carecían de él. La necesidad impuso una organización estricta, y Belgrano ocupó los primeros meses de su mando en establecer un hospital, un tribunal militar, un cuerpo destinado a la garantía de la provisión, una compañía de reconocimiento y en negociar la fabricación de municiones y vestuario. La relativa hostilidad de la población ante las exigencias de los porteños no simplificó las medidas; se hizo uso de las amistades de los naturales de la región, entre ellos La Madrid, para colaborar con el reclutamiento de tropa. Fue crucial en este aspecto el apoyo de Güemes, cuya dificultosa relación personal con Belgrano llevaría a éste a despacharlo rumbo a Buenos Aires en junio, antes de tener ocasión de entrar en combate. En Salta chocó con una red que prestaba apoyo e información a los realistas de Goyeneche, encabezada por el obispo de la ciudad, a quien obligó a abandonar el territorio controlado por las fuerzas de la Junta. Pese a padecer paludismo él mismo y buena parte de su ejército, decidió avanzar hacia Cochabamba , en riesgo de caer en manos enemigas. La vanguardia al mando de Balcarce, comprendiendo el batallón de Pardos y Morenos y los dos regimientos de caballería de Húsares y Dragones, se adelantó hasta la quebrada de Humahuaca , mientras el resto del ejército tomaba posiciones en Jujuy. Celebró allí el segundo aniversario de la Revolución de Mayo , e hizo en esa ocasión bendecir la bandera blanquiceleste; la solemnidad bien planificada de la ocasión ayudó a paliar las dificultades que provocaban el apoyo a los realistas entre los habitantes de origen peninsular y la reticencia de la tropa al régimen prusiano de disciplina al que la sometía von Holmberg. Las medidas de orden se hacían cumplir a rajatabla, y Belgrano dictó un bando disponiendo la pena capital para quienes desobedecieran una orden expresa o difundieran noticias alarmantes. Uno de los desertores por la dura disciplina fue el oriental Venancio Benavídez , que se pasó a las fuerzas de Goyeneche, que ya habían tomado Cochabamba y lo informó de la dura situación del ejército de Belgrano. Con esta inteligencia, Goyeneche, a quien acababa de reforzar Pío Tristán , decidió avanzar hacia el sur y tomar ventaja. Belgrano ordenó la leva de todos los varones hábiles y en edad, formando un cuerpo de caballería irregular, pero recibió del gobierno central orden de retroceder hacia Córdoba. El Éxodo Jujeño y las batallas de Tucumán y Salta Manuel Belgrano , uno de los principales líderes revolucionarios, era un abogado y economista que debió improvisarse como militar para hacerse cargo de los ejércitos independentistas enviados al Paraguay y al Alto Perú . Estatua en la Plaza de Mayo ( Buenos Aires ) Éxodo Jujeño Decidido a no dejar en manos del enemigo nada que le pudiese ser útil, Belgrano organizó durante agosto el llamado "Éxodo Jujeño", ordenando a la población civil replegarse junto con el ejército y quemar todo lo que quedase detrás, para entorpecer el avance enemigo. La retirada a contramarchas se produjo ordenadamente, con las tropas de Díaz Vélez formando una nutrida retaguardia. El 3 de septiembre hizo por primera vez contacto con el enemigo, cuya vanguardia había perseguido a la caballería irregular hasta las márgenes del río Las Piedras; aprovechando el terreno y con ayuda de Holmberg, Belgrano abrió fuego de su recién forjada artillería y revirtió la situación, tomando prisionero al coronel Huici, el jefe de la avanzada enemiga. Diez días más tarde, acampó en Tucumán, donde decidió detener su retirada. El 24 se enfrentaría a Tristán en la batalla de Tucumán , donde la decisiva carga de la caballería bien mandada le dio la victoria. 1.800 patriotas (800 infantes, 900 de caballería y 100 artilleros) derrotaron a 3.000 realistas (2.000 infantes y 1.000 artilleros). Los mismos sufrieron 450 bajas, 687 prisioneros y pérdida de municiones y material. Tristán debió retroceder hacia Salta, y perdió toda su artillería y parque en manos del ejército argentino, para el cual sería crucial ese rico botín. Los cuatro meses con que contó para reorganizarse tras la victoria de Tucumán permitieron a Belgrano duplicar el número de sus hombres y mejorar su formación y disciplina, aunque le costaron el alejamiento de von Holmberg, enemistado con otros oficiales y llamado a Buenos Aires; la falta de un jefe de Estado Mayor dotado de formación táctica se haría notar más adelante. Recibió refuerzos desde Buenos Aires: el Regimiento N° 1 de Infantería, al mando del teniente coronel Gregorio Perdriel con 395 soldados, 4 compañías del Regimiento N° 2 de Infantería con 360 soldados al mando del teniente coronel Benito Alvarez y 70 u 80 Pardos y Morenos. Bien pertrechado y con la moral alta, emprendió el 12 de enero la marcha hacia Salta, donde Tristán se había fortificado. Un mes después, a orillas del Río Juramento , las tropas fueron las primeras en jurar lealtad a la Asamblea General Constituyente y a la bandera recientemente creada por Belgrano (actualmente bandera oficial de la República Argentina). El auxilio del capitán Aparicio, natural de la región, le permitió llegar por un sendero poco conocido hasta el camino de Jujuy y enfrentar a Tristán por la retaguardia el 20 de febrero . Tras un comienzo poco auspicioso, la victoria de los independentistas en la batalla de Salta fue arrasadora, y Tristán se rindió incondicionalmente. 3.700 patriotas con 12 piezas de artillería aniquilaron a 3.700 realistas y 10 piezas de artillería, produciendo 480 realistas muertos y 114 heridos, mientras que solamente murieron 13 patriotas y 433 resultaron heridos. A cambio del juramento de no volver a tomar armas contra las Provincias Unidas, Belgrano garantizó a Tristán y sus hombres su libertad; quedó en posesión de todo su parque y armamento, sin embargo, con lo que su situación mejoró sensiblemente. Acciones en el Alto Perú y retiro hacia Jujuy Continuando su marcha hacia el norte, tomó Potosí el 21 de junio y Vilcapugio el 27 de septiembre donde se esperaron refuerzos. Belgrano nombró como gobernador de Potosí al coronel Figueroa, de Cochabamba al coronel Álvarez de Arenales y de Santa Cruz al coronel Warnes, como presidente de Charcas nombró a Francisco Antonio Ortiz de Ocampo . Sabiendo sin embargo que Goyeneche y el español Joaquín de la Pezuela , un militar experimentado y hábil, contaban con ventaja, negoció con Goyeneche un armisticio de cuarenta días. Tanto la Asamblea en Buenos Aires como el virrey del Perú, Fernando de Abascal , desaprobaron la medida. Entonces, fueron atacados en forma sorpresiva por los realistas, anticipándose a la llegada de refuerzos y produciendo la Batalla de Vilcapugio el 1 de noviembre de 1813 . El ejército realista comandado por el brigadier Joaquín de la Pezuela e integrado por 4.000 hombres y 12 piezas de artillería se enfrentó a un ejército patriota con alta moral integrado por 3.500 hombres (1.000 reclutas), 14 piezas de artillería y una caballería montada en mulas. Aunque parecía que la victoria era para los patriotas, finalmente se vieron derrotados y se reagruparon en Macha donde Belgrano estableció su cuartel general y obtuvo ayuda de Francisco Ortiz de Ocampo, el presidente de Charcas, partió luego a Ayohuma llegando el 9 de noviembre . Cinco días después llegó el ejército comandado por el General Joaquín de la Pezuela, desatándose la Batalla de Ayohuma . El ejército patriota, con 2.000 hombres y 8 piezas de artillería (a pesar de contar con 3.400 hombres, 1.400 no estaban aptos para luchar) se enfrentó a un enemigo superior de 3.500 hombres y 18 piezas de artillería. El combate fue sangriento para los dos bandos, perdiendo el patriota, aunque no fueron perseguidos por los realistas por haber sufrido 500 bajas y un enorme desgaste. Como consecuencia de estas derrotas, el Alto Perú volvió al control realista y Belgrano se retiró a Jujuy. En enero de 1814 , en Tucumán, Manuel Belgrano fue reemplazado por el entonces Coronel José de San Martín quedando a cargo del regimiento Nº 1 con el grado de coronel, el 30 de ese mes el gobierno lo separó del Ejército del Norte y viajó a Buenos Aires, donde fue arrestado y procesado, pero finalmente se le reconocieron sus méritos y honores. San Martín, por razones de salud renunció cuatro meses después, siendo reemplazado por el coronel José Rondeau . Ignacio Warnes logró liberar a Santa Cruz de la Sierra , Warnes y Álvarez de Arenales continuaron la resistencia en el Alto Perú pero el primero fue muerto tras el combate de El Pari , consiguiendo el último las victorias de La Florida (24 de mayo de 1814) y Postrer Valle (4 de junio), pero luego, el 5 de agosto fue vencido en Sumarpata. En las zonas cercanas a La Paz continuó actuando la Republiqueta de Ayopaya . Los objetivos de la campaña se alcanzaron parcialmente. El ejército realista no fue derrotado, pero se pudo repeler su ataque manteniendo la revolución. Tercera Campaña Auxiliadora al Alto Perú Tercera Expedición al Alto Perú Tercera Campaña al Alto Perú ( 1815 ). El triángulo rojo representa la única batalla importante de la misma, la victoria realista en Sipe-Sipe Luego de guarecer el actual norte argentino durante un año, el Ejército del Norte recibió órdenes para una tercera campaña auxiliadora al Alto Perú. Los objetivos de ésta eran ocupar todo el territorio altoperuano, asegurándolo contra los realistas y así establecer la soberanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata . También, si se podía, era importante avanzar sobre Lima para liberar la capital del virreinato del Perú. Sublevación de las tropas y nuevo avance sobre el Alto Perú Al momento que las tropas preparaban para iniciar la tercera campaña al Alto Perú, el general Carlos María de Alvear fue designado para reemplazante de Rondeau. Los oficiales del Ejército del Norte se sublevaron y le comunicaron a Rondeau que sólo iban a acatar sus órdenes más no las de Alvear y lo instaron a iniciar la campaña, Rondeau en rebeldía ordenó el comienzo de la operación que comenzó en enero de 1815 . Durante los siguientes diez meses hubo enfrentamientos con tropas realistas, pero nunca de la magnitud de la campaña anterior. El 19 de febrero se produjo la batalla de El Tejar . La vanguardia patriota se adelanta para hacer un reconocimiento siendo sorprendido por el total de las tropas realistas. En abril siguiente, la marcha se detuvo antes del Puesto del Marqués , ocupado por realistas. El general Rondeau, avanzó con 500 hombres derrotando a los 300 ocupantes. Continuando la marcha por el Alto Perú, un grupo de reconocimiento encontró unas compañías realistas acampadas en Venta y Media al mando de Olañeta. Se preparó una estrategia para atacarlos por sorpresa, pero fracasó escapando los realistas. Fue tomado prisionero el coronel Martín Rodríguez junto a sus subordinados. El general Joaquín de la Pezuela a cargo de las fuerzas realistas retiró sus fuerzas hasta Oruro , abandonando ciudades que fueron ocupados por las fuerzas de Rondeau, quien se apoderó de Potosí y Charcas y estableció su cuartel en Chayanta. Martín Miguel de Güemes , enemistado con Rondeau, abandonó las filas del ejército junto con sus gauchos y se retiró hacia Salta, llevándose consigo el parque del ejército que se encontraba en Jujuy. Derrota de Sipe-Sipe y retiro a Tucumán La primera y única gran batalla de la campaña se produjo el 29 de noviembre de 1815. Cuando el ejército patriota estaba al norte de Venta y Media, llegando a Cochabamba se topó por el ejército comandado por el general Pezuela en Sipe-Sipe produciéndose la batalla de Sipe-Sipe que los españoles llaman de Viluma. Resultó ser un fracaso total para los patriotas. Los 3.500 hombres y las 9 piezas de artillería no pudieron con los 5.100 y 23 piezas de artillería realistas teniendo que escapar con más de 1.000 bajas, mientras que los realistas sólo tuvieron 32 muertos. Los objetivos no fueron logrados y las provincias quedaron rodeadas de potenciales enemigos. Ingleses y franceses que podían llegar por el mar, portugueses por el este y españoles por el norte. Si se hubiera conseguido el Alto Perú, la mayor amenaza, los realistas, hubiera sido terminada. En enero de 1816, teniente coronel Gregorio Aráoz de Lamadrid fue enviado hacia el norte, pero 31 de enero fue derrotado en Culpina. El 2 de febrero logró el triunfo de Utarango y luego es derrotado el 12 de febrero en el río San Juan. Rondeau recibió la orden de retirarse a Tucumán, el ejército, casi devastado, marchó durante nueve meses pasando por Potosí y Humahuaca hasta llegar a Tucumán. El 7 de agosto de 1816 en Las Trancas, Rondeau fue desplazado de su cargo y reemplazado de nuevo por Manuel Belgrano. Martín Miguel de Güemes quedó como comandante de frontera norte. Belgrano trasladó al ejército hasta la ciudadela construida por San Martín en la ciudad de Tucumán, en ese lugar intentó la reconstrucción moral y material en busca de una nueva acción sobre el Alto Perú, combinada con las acciones de San Martín. Republiquetas Cuarta Campaña Auxiliadora al Alto Perú y guerra gaucha Fue el último intento de liberar el Alto Perú, Belgrano envió un destacamento con el objetivo de apoyar a la resistencia en Oruro. En esta etapa también el ejército interviene en luchas internas. El 10 de diciembre de 1816 Belgrano envió a La Madrid con tropas del Ejército del Norte para sofocar el movimiento autonomista de Santiago del Estero , derrotanto a las tropas de Juan Francisco Borges en Pitambalá. El 1 de enero de 1817 Borges fue fusilado en Santo Domingo por orden del Congreso de Tucumán . Invasiones realistas y la Guerra Gaucha El nuevo virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela , delegó el mando del ejército en el Alto Perú en el general José Álvarez de La Serna e Hinojosa el 19 de septiembre de 1816 y le ordenó que marchara hacia Jujuy. El 15 de noviembre el teniente coronel Marqués del Valle del Tojo Juan José Feliciano Alejo Fernández Campero fue derrotado en la batalla de Yavi , quedando prisionero con 300 de sus hombres. Fernández Campero (conocido como Marqués de Yavi ) era el comandante del flanco oriental de la Puna de las fuerzas de Güemes. La ciudad de Jujuy fue ocupada el 6 de enero de 1817 por el coronel Pedro Antonio Olañeta , pero debió salir de la ciudad para auxiliar a su segundo el mayor Juan Guillermo de Marquieguy , quien había perdido un tercio de sus tropas en combates con los gauchos de Manuel Arias . El 23 de enero Olañeta y Marquiegui entraron de nuevo en Jujuy y esperaron a de La Serna con el grueso del ejército. Pero su avance hacia el sur fue hostilizado por las partidas guerrilleras comandadas por el general Martín Miguel de Güemes . El 6 de febrero se produce el combate de San Pedrito en donde el teniente coronel Juan Antonio Rojas logra la victoria, los realistas tuvieron 100 muertos. El 1 de mayo tuvo lugar el primer combate de Humahuaca, el coronel Arias logra desalojar a los realistas del pueblo de Humahuaca, pero al atacar la ciudad e Jujuy el 15 de mayo, no logran tomarla. El 13 de abril De La Serna parte desde Jujuy rumbo a Salta, ciudad que toman el 15 de abril, pero el 4 de mayo la evacúan rumbo a Jujuy. El 21 de mayo los realistas abandonan Jujuy, pero poco después debido a la acción guerrillera, se retiran hasta Humahuaca, a donde llegan el 30 de junio de 1817, retornando luego a Tupiza. Guerra en el noroeste ] Cuarta campaña al Alto Perú El 18 marzo de 1817 partieron de San Miguel de Tucumán los 400 soldados que Belgrano encomendó al general Gregorio Aráoz de La Madrid para avanzar hasta Oruro, distrayendo así al enemigo a su frente. En territorio tarijeño se le unieron grupos de montoneros entre ellos los comandados por Eustaquio Méndez , José María Avilés y por Francisco Pérez de Uriondo que lo ayudaron a evitar que el comandante español de Tarija Mateo Ramírez, que contaba con los Granaderos del Cuzco, recibiera refuerzos. El 15 de abril de 1817 los revolucionarios obtienen la victoria en la batalla de La Tablada de Tolomosa , consiguiendo liberar Tarija. El triunfo le significó al Ejército del Norte la captura de abundantes armas, municiones, víveres y prisioneros, incorporándose además más de mil altoperuanos al ejército. La Madrid permaneció en Tarija hasta el 5 de Mayo de 1817, designó gobernador de Tarija a Francisco Pérez de Uriondo y marchó rumbo a Chuquisaca, ciudad que atacó el 21 de mayo, culminando con una derrota. El 12 de junio el ejército es sorprendido en Sopachuy (120 kilómetros al sureste de Chuquisaca) siendo derrotado casi sin combatir. Tuvieron que retirarse a Salta, por el mismo camino. Portal Planeta Sedna Últimas invasiones realistas y muerte de Güemes En agosto de 1817 el coronel Olañeta inició una nueva invasión con 1.000 hombres. El 15 de agosto tiene lugar el segundo combate de Humahuaca, ciudad que es avacuada por el Coronel Arias. El 12 de septiembre se produce el combate de Huacalera, en donde Arias logra tomar prisioneros realistas. El 3 de enero de 1818 los realistas se retiran hasta Yavi y luego retornan al Alto Perú. Poco después Olañeta y el coronel José María Valdez inician una nueva invasión en Yavi con 2.400 hombres. El 14 de enero ocupan Jujuy, pero la evacúan el 16 de enero retirándose a Yavi. El 11 de julio de 1817, el comandante Mariano Ricafort reocupó Tarija cometiendo una serie de actos de venganza contra la población, mandando incendiar el Cabildo y el Archivo Capitular de Tarija. Pérez de Uriondo se trasladó para resistir en Padcaya . El coronel José Canterac luego de pacificar Tarija y Cinti, inició una nueva invasión con tres columnas al mando de Olañeta (entró por Humahuaca), Vigil (entró por Orán) y Valdez (entró por el Despoblado). El 26 de marzo ocuparon San Salvador de Jujuy por sólo tres horas y la evacuaron retirándose a Yala ante el riesgo de quedar aislados. Posteriormente regresaron a Tupiza. El 1 de febrero de 1820 el Ejército del Norte recibió la orden de abandonar Tucumán y dirigirse a Buenos Aires para sofocar las sublevaciones autonomistas. La defensa del noroeste quedó a cargo de las fuerzas gauchas del general Martín Miguel de Güemes . En febrero de 1820 el brigadier general José Canterac fue sustituido por el general Juan Ramírez Orozco como comandante de las fuerzas españolas en el Alto Perú. El 12 de mayo Orozco al mando de un ejército de 4.000 hombres Orozco avanzó sobre Jujuy, el 28 de mayo ocupó la ciudad de Jujuy y el 31 de mayo la ciudad de Salta, llegando hasta el río Pasaje. El 2 de junio las fuerzas realistas logran el triunfo en el combate de Chamical (al suroeste de la ciudad de Salta). En el combate de Las Cañas muere el teniente coronel Rojas, pero 400 realistas son derrotados. El 8 de junio hubo una nueva victoria independentista en el combate de Cuesta de la Pedrera (al sureste de Salta), dispersando a 2.000 realistas que se retiraron a Jujuy. En el combate de Yala fue derrotada otra fuerza realista y capturado el coronel Vigil. De La Serna ordenó luego la retirada hacia Tupiza. El 15 de abril de 1821 el coronel Marquiegui entró en la ciudad de Jujuy y la abandona luego. El 27 de abril (llamado el "Día Grande de Jujuy") tuvo lugar el combate de León (12 kilómetros al norte de Yala), en donde el general José Ignacio Gorriti logra rendir a 400 realistas. El 7 de junio Valdez con 300 soldados marchó desde Yavi por senderos y tomó por sorpresa Salta en donde una de sus partidas logra herir a Güemes, quien fallece el 17 de junio de 1821 en Chamical y asume el mando el coronel José Enrique Vidt . El 22 de junio Olañeta tomó Jujuy y avanzó sobre Salta, en donde al estar cercado firmó el 14 de julio un armisticio y se retiró al Alto Perú. Olañeta realizó la última incursión en suelo argentino en junio de 1822 , llegando hasta Volcán (40 kilómetros al norte de Jujuy). El 6 de diciembre de 1822 se retiró de territorio argentino finalizando la última invasión realista. El 4 de agosto de 1824 el gobernador de Salta, general Juan Antonio Álvarez de Arenales , nombró comandante general de Vanguardia al general José María Pérez de Urdininea en cumplimiento del pedido del mariscal Sucre, para que se dirigiera al Alto Perú a atacar a Olañeta por el sur, poniéndose en marcha el 3 de enero de 1825 . En de marzo de 1825 Álvarez de Arenales salió en campaña, pero cuando se hallaba en su cuartel de Tilcara recibió la noticia de que el teniente coronel Carlos Medinaceli se había pasado al bando independentista, por lo que envió a Pérez de Urdininea desde Humahuaca en apoyo de Medinaceli. El 1 de abril de 1825 se produjo la batalla del Tumusla en la que Medinaceli venció a Olañeta, quedando liberado el Alto Perú. Pérez de Urdininea se autonombró Comandante en Jefe del Ejército Libertador de Chichas desobedeciendo a Álvarez de Arenales y llegando luego de la batalla del Tumusla. Referencias Enlaces externos
- Regimientos
- Güemes y Goyeneche
- Reorganización del Ejército del Norte - 1816
- Paz y el final del Ejército del Norte
- Anecdotario de O'Donnell (comentarios sobre la derrota de Vilcapugio)
