Fueros de teruel
Fueros de Teruel Fuero local concedido por Alfonso II. Su forma definitiva la alcanza en 1247, constituyendo entonces una recopilación de textos utilizados como derecho foral de la extremadura aragonesa. Muy emparentado con los otros Fueros aragoneses como los de Calatayud, Daroca y Alfambra, y también lo está con otros castellanos, como el Fuero de Cuenca, hasta el punto de ser conocido como «Fuero de Sepulveda». El Fuero da al Concejo un gran poder, destacando la protección del vecino frente al extraño y la igualdad estamental, con un duro ordenamiento penal y procesal. Los habitantes que cuentan con este fuero permanecen al margen de los Fueros de Aragón durante toda la Edad Media. El ordenamiento turolense se recopila en romance por Juan del Pastor y se edita en 1531, distinguiéndose los fueros Viejos o de Sepúlveda y los fueros nuevos, algunos de los cuales son comunes a Teruel y Albarracín, y otros son particulares de uno u otro lugar. Felipe II reforma el fuero en 1565, tras grandes tensiones puesto que los locales no querían aceptarlo.
